El Escote de Julia

Aldo Fulcanelli

Aldo Fulcanelli

El domingo seis de mayo, los mexicanos atestiguamos un hecho sin precedentes, tanto por su contexto natural, como en las lecturas que nos arroja. Los cuatro candidatos a la primera magistratura del país, Enrique Peña Nieto, Josefina Vázquez Mota, Andrés Manuel López Obrador, y Gabriel Quadri de La Torre, se apersonaban en las instalaciones del World Trade Center capitalino, con el fin de celebrar el llamado “primer debate”, en que darían a conocer a la ciudadanía; sus diferentes propuestas.

En la víspera de dicho evento, la modelo Julia Orayén, quien apareció con un provocativo escote, fue la encargada de sortear la participación de los candidatos. Hasta ese momento, la expectación de los televidentes se concentraba en lo que cada uno de los contendientes diría, sin embargo, imposible no hacerse varias preguntas, ¿es dable el estilo “sexi” en la vestimenta de una edecán, que no habría gozado de tal atención, si no hubiese sido puesta frente a cuadro?, ¿Cómo un productor experimentado como Jesús Tapia desafío las reglas visuales de la mercadotecnia anteponiendo un silueta, que aunque escultural, está de más en un debate donde lo álgido son las propuestas y no los cuerpos?.  Es evidente que Tapia actuó deliberadamente, como hasta ahora han dado cuenta observadores serios del análisis mediático, y ¿Cuál fue su intención? Sin duda focalizar la atención de millones de televidentes en algo que aunque espectacular y voluptuoso, es nimio e irrelevante para la ocasión.

Casi inmediatamente de finalizado el debate, los medios desataron una feroz campaña sin destinatario claro, mientras que en “el otro muro”, el de las redes sociales, un público informado era mas contundente con su argumento, ¿Por qué?, ¿para que Resaltar la belleza de una modelo en un encuentro donde la contundencia visual debiera centrarse en los argumentos?.  No fueron pocos quienes se atrevieron a escribir que la Playmate “se había llevado el debate”, la estupidez del argumento, revela la caducidad del intelecto de quien lo profiere, pero además, pone de manifiesto el desinterés de un gran número de mexicanos, por los temas públicos.

En el debate, ninguno de los contendientes traiciono su estilo de proponer, y hasta el humor estuvo implícito, cuando el candidato Andrés Manuel López Obrador, mostró una reveladora fotografía al revés, al darse cuenta del error, López Obrador jugó  diciendo “es el mundo al revés’’. Hubo propuestas y descalificaciones, y algún lapsus que apunto estuvo de convertirse en noticia, cuando el candidato Enrique Peña Nieto, estuvo a punto de perder el control de su bloque, De haberse prolongado dicho “tiempo muerto”, los medios consentidores hasta ahora, no habrían podido resarcir ese error; ni con encabezados pretenciosos.

Si todo estuvo como se esperaba, ¿qué esperaban los televidentes?, algunos habían sacrificado su tiempo sagrado de fútbol, para ver el debate, ¿qué esperaban entonces?, ¿la nota amarilla?, ¿la noticia impactante?, claro, ahí estaba Julia, “la del escote”, para llenar esas expectativas, ese par de lisonjeros senos llenarían el “breve espacio”, la espera de ese algo que requieren, que requerimos los Mexicanos cuando las cosas andan mal, ese ingrediente extra, que aminora la pesada carga de las crisis transexenales y el alza mensual de los precios,  la malintencionada banalidad del productor; había quedado al descubierto.

Por regla más que evidente de la mercadotecnia, no se promueve un producto, en este caso el debate, encimando otro producto, de menor interés al formato del mismo, a riesgo de que el comprador, en este caso el televidente, pierda interés en el tema primordial. Con tales acciones, Jesús Tapia, quien es además, un acérrimo crítico de López Obrador y Josefina Vázquez Mota en las redes sociales, demostró su escaso interés por los temas públicos, pero además, demostró nulo interés por su propio trabajo, convirtiendo su producto, en una desabrida tómbola.

Con su irresponsabilidad, Tapia hizo uso de su sueldo, pagado con recursos públicos, poniendo a cuadro a una modelo en actitud y vestimenta fuera de lugar y de momento. Insisto, no es la doble moral, ni la autoflagelación la que nos debe distraer, sino la forma en que un individuo jugó con la atención de millones de mexicanos, a sabiendas de ello, y con la complacencia del Instituto Federal Electoral, cuyos Consejeros; no inspeccionaron su trabajo.

Mientras eso sucede, seguimos viendo aparecer a Vedettes en horario familiar y con escasa ropa, en programas de concursos cuyo formato “porril y festivalero” invita a la abulia, y al suicidio masivo de las neuronas. Lo anterior, lo menciono por las pujantes campañas donde los medios y gobiernos hablan de empoderamiento femenino, y la equidad de género, cuando las televisoras muestran a la mujer como objeto sexual sin cortapisas, mientras que en política la voluntad femenina sigue sometida al yugo y al poder de los varones, y de ello dan cuenta las misóginas declaraciones de mas de algún candidato.

Mientras Julia desfila una y otra vez en nuestra mente, en las pantallas de nuestras computadoras, México sigue siendo el país de “las muertas de Juárez”, del maltrato a la mujer, y las violaciones interminables a los derechos humanos.  Mientras Julia avanza por la senda interminable que es la pasarela del chisme, se dispara el precio del gas y los salarios se congelan. Mientras todo eso ocurre hay quien paga por engañar, por disfrazar la realidad, convirtiendo los momentos clave, en torrentes imparables de desinformación.

Eso también es la manipulación, aprovechar el déficit de atención del mexicano, su famélica necesidad de chisme para desvirtuar. Ellos, los productores del cine de ficheras, bien pudieron dirigir el debate. Cuando las curvas sustituyen las ideas, en el México de la manipulación todo es posible.


* * *


Una Respuesta de El Escote de Julia

  1. Veronica 14/05/2012 en 9:10 AM

    BRAVO!! Al fin un periodista con pantalones y conocedor del lexico, no como muchos que deambulan por ahi y sobre todo por aqui, por Peñasco.

    Responder

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*

Anúnciate en Peñasco Digital

 

¿Quires anunciarte en Peñasco Digital?

Aquí puedes descargar nuestras tarifas.

Email de contacto: publicidad@peninsulardigital.com.