El Tritón del Golfo

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La accidentada candidatura de la aspirante al senado por Acción Nacional en Baja California Sur Guadalupe Saldaña Cisneros, fue seguida muy de cerca a través de las redes sociales con nutrida participación, en contraposición con la clase política y las organizaciones feministas locales que se mantuvieron en respetuoso silencio ante la evidente embestida del “sistema” que dejó a la candidata lidiar a solas en la defensa de sus derechos ciudadanos.

La panista con más de 18 años de militancia ininterrumpida y siendo el único partido político con el que ha participado, fungía como Secretaria General del Comité Directivo Estatal cuando se llevó a cabo la contienda interna en marzo del 2012 en busca de las postulaciones para ocupar las candidaturas oficiales del PAN. El resultado de las votaciones favoreció a cuatro hombres para ocupar todas las candidaturas, ya que Baja California Sur se compone sólo por dos distritos para la representación de diputaciones y otras dos posiciones para la fórmula al senado. Sin embargo, en un hecho sin precedentes por parte  del Instituto Estatal Electoral (IEE), concedió a los partidos solamente 48 horas para cumplir con la cuota de género y acción nacional no era la excepción.

Es en esta circunstancia que la Secretaria General llega a la candidatura al Senado con la venia del compañero, que fue removido aún y cuando había realizado un trabajo interno en busca del voto y también de los recursos financieros meses atrás, con el respaldo del presidente del comité estatal y jefe inmediato en su días de funcionaria, con la solidaridad y beneplácito de los otros 3 compañeros ya confirmados como candidatos y con el aval del equipo legal que se encargaría de allanar el camino de la reciente nombrada postulante que tenía en su contra solamente un elemento referente a los estatutos internos del PAN que impiden la participación de los funcionarios en las contiendas internas a cargos de elección popular y que estipulan un periodo para alejarse del puesto con 6 meses de anterioridad.

Cabe recordar que el PAN es la primera ocasión que llega a ocupar la gubernatura del Estado y que alcanza la mayoría en el Congreso Local, esta irrupción del neopanismo situó a los actuales postulantes en las preferencias electorales y colocaba también a María Guadalupe Saldaña Cisneros, en el escaparte con más reflectores de la contienda. Lupita Saldaña, según sé, es egresada de la licenciatura de educación por la Escuela Normal Urbana con mención honorífica y dónde cursó con una beca estudiantil, con estudios de maestría en políticas públicas por la Universidad Autónoma Estatal, ha desempeñado la docencia en escuelas públicas primarias y en la educación para los adultos, ocupó una regiduría en el municipio de Los Cabos siendo oposición y ha mantenido a lo largo de su militancia la obediencia y disciplina que caracteriza a la rancia estirpe azul. Siendo una mujer forjada en el esfuerzo diario, madre de un adolescente, esposa, hija, hermana y maestra, recurrió de inmediato a sus lazos consanguíneos y de amistad para conformar su equipo de campaña que arrancaba con pingües recursos económicos en contraposición con el resto de sus compañeros que venían de una contienda interna que les había permitido buscar el financiamiento privado.

Teniendo por primera vez en la historia de Acción Nacional una mujer presidenciable, el ingreso de la candidata al senado en Baja California Sur llegaba en un momento ideal, porque además de las características antes mencionadas de Lupita, se sumaba su similitud física con Josefina que era meramente circunstancial pero que reforzaba el proceso, esto no fue suficiente para que la ceguera misógina pudiera reconocer y valorar con detenimiento los pros y los contras de la situación, dejando con ello a la candidata a merced de un alegato de tipo legal. Fue a través de las redes sociales que se enteró a la ciudadanía de la impugnación que otra militante había interpuesto argumentando incumplimiento de los estatutos internos, por su parte el equipo legal del Comité Directivo Estatal se mantenía en la explicación de que tales lineamientos no aplicaban en el caso, debido a que se llevó a cabo una designación sin mediar campaña interna y que además quien podía en algún momento inconformarse era el candidato a quien se le habían anulado e ignorado sus derechos, situación que no ocurrió porque el retirado aceptó disciplinarse y se mantuvo en actitud estoica ante los hechos. Pero la campaña había arrancado y nadie tuvo el tiempo, los recursos o el interés, por atender de manera puntual la denuncia presentada por una mujer en una actitud por demás desdeñosa y discriminatoria porque se trataba tan sólo del ardid de “una que estaba celosa pero que nada podía hacer”. Las declaraciones de los presidentes panistas Estatal y Municipal de Los Cabos se ocuparon por abordar los temas nacionales,  de hacer los señalamientos en contra de los abusos del poder, del respeto a las instituciones, de la seguridad, la salud, el empleo y por supuesto en repetir las frases de la presidenciable como prueba incuestionable de la importancia que el Partido Acción Nacional demuestra por las mujeres y todo ello fue reproducido a través de los medios de comunicación en contraposición con las redes sociales que daban cuenta de manera reiterada que la impugnación interpuesta provenía de una mujer panista, sí, pero financiada con recursos del PRI en sus múltiples viajes a Guadalajara y con un grupo asesor tricolor que le abrieron las puertas de los tribunales.

En la práctica, Lupita sorteaba con reducidos recursos económicos, legales, logísticos y humanos una campaña acompañada por amigas personales que convocaban a reuniones, papás y mamás de sus ex alumnos que se dieron a la tarea de caminar las calles para presentarla de casa en casa, recurrió a sus hermanos, hermanas, primos y sobrinas para la colocación de propaganda en tres de los cinco municipios y en los dos restantes tuvo que pagar porque allá no tiene familia que se hiciera cargo de las labores.

Mientras, ella recorría el Estado en un auto compacto y se apresuraba por alcanzar los autos de lujo de sus compañeros para llegar a cada evento en el Estado con menor densidad poblacional, y que en muchas de las veces se debe transitar por caminos de terracería para llegar a una comunidad de escasos mil habitantes o de hasta 10 familias, el tiempo de la impugnación seguía su curso y de las encuestas también.

Para sorpresa de los contendientes y por supuesto del Comité Estatal, que mantuvieron un monitoreo de las preferencias electorales en encuestas financiadas con recursos de las campañas, se dejó de manifiesto el crecimiento exponencial de la única candidata mujer, siendo ella quién había iniciado el proceso con el mínimo de conocimiento por parte de la ciudadanía pero que en tan sólo cuatro semanas había logrado colocarse muy cerca de los niveles de sus tres compañeros que ya venían de un trabajo de varios meses publicitando sus nombres y logros personales.

Y Pese a todo, avanzó!

La siguiente encuesta, ocho semanas más tarde, la colocaba a ella por encima del resto de los contendientes de los otros partidos y también con mayor aceptación en relación a sus compañeros de partido, es decir, estaba a la cabeza en las preferencias del PAN  con una inversión financiera mínima. Aun y cuando las cifras eran reveladoras del potencial, el PAN de Los Cabos, el Estatal y el Nacional, mantuvieron su misógina actitud, evidenciando no estar preparados para que una mujer llegue y arrase en las preferencias electorales, sin discurso político porque  ella hablaba de experiencias personales frente a la gente, sin recursos logísticos porque ella contrataba desde su celular los servicios y hacía personalmente el comparativo de presupuestos, sin el apoyo de los grupos feministas locales porque ella es “totalmente panista”; logró posicionarse frente al electorado sudcaliforniano masculino y femenino cuando la debacle llegó con la anulación de su candidatura emitida por el Tribunal Electoral un par de semanas antes de la votación.

De nueva cuenta dio muestras de serenidad y disciplinadamente cedió el espacio a una compañera de partido postulada para la encomienda, en una candidatura de evidentes y notorias proporciones desechables porque al fin y al cabo la posición era cubierta por la cuota de género, sólo un relleno. Fue inesperado que quien estaba destinada para ser jalada, asumiera el protagónico dando la pelea y ayudando a sus compañeros para colocarse en el ánimo ciudadano, pero ni siquiera las cifras emitidas por las encuestas hicieron reaccionar a la clase partidista para defender  a la candidata que ellos mismos habían propuesto. En tales circunstancias ella solicitó legalmente la revisión del fallo emitido por los magistrados y el Partido se mantuvo en estoica actitud sin respaldarla y mucho menos defender el alegato de una mujer que sólo tenía el dos por ciento de probabilidad de que su recurso progresara. El sistema ya había emitido su juicio inapelable, a una mujer no se le concede capital electoral, una mujer demuestra su feminidad alineándose a cualquier decisión por injusta que parezca, las mujeres aunque demuestren fidelidad por décadas, deben seguir calladas si pretenden continuar en la política; las mujeres aunque sean candidatas, son desechables.

Tan solo 7 días antes de la votación del 1 de Julio, el Tribunal falla a favor de la candidatura de Lupita Saldaña. En un hecho sin precedentes en la historia de Baja California Sur, una mujer que llegó a ocupar una candidatura por cuota de género, impugnada y retirada de la contienda, regresa al escaparate político haciendo presencia el día de la votación. De manera paradójica ejerció su sufragio, en la misma escuela pública de Cabo San Lucas donde ella impartió clases durante varios años.

Ahora los políticos del Estado de Baja California Sur, los asesores de ellos y medios de comunicación, podrán realizar una detenida evaluación de los hechos y argumentar cuáles fueron los inconvenientes de la “campaña & candidata” que perdió la votación. Es probable que hasta logren determinar por qué es inconveniente obligar la participación de las mujeres que además de perder, no cuentan con la experiencia política que los actuales tiempos demandan. Quizá los demás sectores también opten por un respetuoso silencio frente a la misoginia peninsular en virtud de que los políticos callan y las feministas también, como respaldo de una contienda electoral respetuosa de la equidad de género, después de todo el uso y abuso del poder no está reservado a los varones.


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Una Respuesta de El Tritón del Golfo

  1. Shilen 17/07/2012 en 9:37 PM

    Hola Jorge: Es lamentable que un hombre como tù, que se precia de ser de izquierda sea tan discriminatorio al decir que la mujeres aunque sean candidatas son desechables, vaya macho! por otra parte es una desgracia que un periodista como te conocemos muchos diga tanta mentira en un artìculo y no investigue la realidad de los hechos. La Señora Lupita, pudiera merecerse el respeto de muchos, no mio, porque ella sabe que fue el “dedazo del grupo comndeño en el poder” quienes fueron al PAN a avasallar a los verdaderos panistas y ella sabiendo que violentaba su propio estatuto se rentò a ese grupo sin ningùn escrupulo y ahora quiere aparecer como victima en cualquier espacio social. Si no quires investigar para dar una informaciòn veràs, por lo menos asiste a las conferencias de prensa o entrevista a las mujeres que participaron buscando una candidatura legitima no una impuesta. Ahì estàn mujeres valiosas que no no son ni han sido desechables como le dices a Lupita, ahì tienes no solo a la que impugnò con el apoyo de otras mujeres del Comitè Ejecutivo Nacional del PAN, como Cecilia Romero, Guadalupe Suarez, Laura Suarez, sino a las precandidatas Sonia Murillo, Miriam Muñoz, Alicia Uribe y Francisca Martinez, que gracias a ellas el espacio de equidad de genero se ganò de forma democràtica, no asi la candidatura la cual no fue para ninguna de las aspirantes. Ahora bien, el IFE, te puede dar cuenta de los gastos de campaña de Lupita, para que veas que no era austera, basta ver los gigantescos espectaculares que aun permanecen en todo el Estado. Y que, que sea mujer? madre, esposa, maestra, etc… eso es mèrito para tu mentalidad? la mayorìa de mujeres hoy en dìa somos mujeres exitosas y participativas, pero si de eso se trata pues entonces las panistas de las que te hablo le llevan mucho mas ventaja porque las cuatro tienen doble pofesiòn mas los requisitos que tù ponderas. Ay, Jorge, tanto que te admiraba, pareciera que la que hizo la nota fue Doña Lupita, es un mitote que todos los dìas repite, ya que ponga los pies en el piso. el pan perdiò a nivel nacional, no solo en BCS y si le hechan la culpa a ese alguien que no dices su nombre, deberìas decirme quien es, para proponerla como candidata a gobernadora a de ser una grandiosa lìder para haber hecho todo lo que dices en esta nota, pero te sugiero que no en los asuntos del pan no metas al pri, todo BCS sabe que el mismo bloque femenino en acciòn a nivel nacional no queria imposiciones de mujeres dòciles y serviles o de inmculadas “amiguitas” de Herminio Corral y mucho menos de tu actual gobernador, porque ya tenìa a toda la parentela y amigos postulados. Es vergonzante. Ya leiste el Zeta? ahi te puedes dar una idea de lo que es la investigaciòn periodistica… El Picore acusado de enriquecimiento ilicito, el Arturo un rata y el Pelayo un inmoral, que bueno que no es senadora la señora de la que hablas, porque buenos representes ibamos a tener torcidos e inmorales, no hay ni para donde voltear ve al pri un dia desconociendo al secuetrador y ahora lo besan… No cabe duda, como dicen los panistas mochos: “En el pecado de Lupita, estuvo su penitencia”.

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