Kirchner expropia la petrolera YPF y España prepara represalias
La Presidenta Cristina Fernández de Kirchner anunció el envío al Congreso de un proyecto de ley que establece la expropiación de acciones de YPF, estableciendo que el 51 por ciento le corresponderá a la Nación y el 49 por ciento a las provincias. Además, decretó la intervención de la compañía petrolera y designó al ministro de Planificación, Julio De Vido, como interventor.
“Somos el único país de Latinoamérica y casi del mundo que no maneja sus recursos naturales”, dijo Kirchner.
“Por primera vez, desde que se desnacionalizó YPF en 1998, en el año 2011 nos convertimos en importadores netos de gas y petróleo, con un déficit de 3.029 millones de dólares. Es la primera vez en 17 años que Argentina tiene que hacerlo”, señaló la mandataria, y agregó: “La reducción en el saldo comercial fue entre el 2006 y el 2011 del 150%. en 2011 se produjo la importación de 9.300 millones de dólares en combustible”.
Tras el anuncio, una delegación del Gobierno argentino se ha presentado en la sede de YPF, ha expulsado de las dependencias a varios directivos españoles y ha ordenado cambios en los sistemas de seguridad de la sede empresarial.
La petrolera Repsol, por su parte, ha anunciado medidas legales contra Argentina y su decisión de expropiar. Considera la medida “ilícita y gravemente discriminatoria”.
Por su parte, el gobierno español recordó que España “salió en socorro de Argentina durante sus peores horas”, en referencia a la quiebra del país hace una década, y advirtió de que la expropiación “es también extraordinariamente lesiva para el pueblo argentino” porque “quiebra la confianza que necesita Argentina para salir -de su situación actual-”.
“La decisión que el día de hoy ha tomado el Gobierno argentino de nacionalizar la mayor parte de las acciones de YPF [propiedad] de Repsol, es una decisión hostil contra Repsol, por tanto, contra una empresa española, y por tanto contra España y el Gobierno de España”, sentenció el ministro de Industria español, José Manuel Soria.
Así, el gobierno español da por roto el “clima de cordialidad y amistad” con la República Argentina y prepara represalias.
El presidente español, Mariano Rajoy, aprovechará su viaje a México esta semana para “hablar con nuestros aliados en América Latina de una cuestión que por ahora afecta a España pero amenaza a cualquier inversor extranjero”.

























