H. Ayuntamiento de Puerto Peñasco

La izquierda de Zambrano

Aldo Fulcanelli

Aldo Fulcanelli

Con un pasado que lo enmarca dentro de la Liga Comunista 23 de Septiembre, y como miembro fundador del PRD, Jesús Zambrano Grijalva es un político controversial. Perteneciente junto a Jesús Ortega, a la corriente política Nueva Izquierda, sus desencuentros con el líder moral de la izquierda ciudadana Andrés Manuel López Obrador, han sido motivo de largas discusiones, que los propios medios de comunicación han documentado.

Apegándose a la fiebre de institucionalismo que reinó luego de la proclamación de Felipe Calderón como Presidente de la República, Ortega y Zambrano, no ocultaron las claras diferencias “programáticas”, que les separaban de López Obrador. Dueños de una retórica tan compulsiva como moralmente ininteligible, ambos decidieron abandonar el pasado que los identificaba como radicales, transitando al mundo de los acuerdos palaciegos, “en lo oscurito”.

Así, fue como Jesús Zambrano viejo preso político, se convirtió de pronto, en un individuo proclive a las negociaciones facciosas, rebasando los límites que su propio partido le exigía. Lejos quedaron los tiempos de aquel instituto político, emanado del Frente Democrático Nacional, que vio en Cuauhtémoc Cárdenas al candidato que haría posible el advenimiento de la justicia social que la alta jerarquía de la clase revolucionaria, le había negado al país. Hoy la izquierda mexicana luce dividida, más allá de las diferencias ideológicas, parece no haber rumbo, ni una clara idea de lo que el país requiere, ni lo que las tribus del PRD ofertan en esa necesidad.

La extrema pobreza en la que se debaten cientos de mexicanos, logro socavar los planes y proyectos escritos, haciendo necesaria una intervención urgente, no de ideas ni de artilugios mediáticos, sino de acciones, y exigencias a favor de esos sectores.

Aprovechando la confusión, Jesús Zambrano, se dedico a promover las candidaturas PAN-PRD, asestando un duro golpe a la moral del Instituto Político, que hasta ese momento, había sufrido persecución y muerte de sus líderes, al mantenerse en la raya política. No fueron pocas las voces de la intelectualidad, que vieron en ese acto, una reprobable manifestación de vendimia. Como dijeran algunos jornaleros, Zambrano “se echó la cola al lomo”, se rindió pues; ante el poder en turno.

A la muerte de Manuel Clouthier, el PAN  perdió no solamente a un líder empoderado por la gente, sino tal vez, al último de sus grandes luchadores sociales. Al saberse de las pláticas secretas, sostenidas entre Cuauhtémoc Cárdenas, y Carlos Salinas de Gortari, se vino abajo la fuerza moral de aquel a quien Porfirio Muñoz Ledo denominó socarronamente “el caudillo”. Comenzó La agonía de una izquierda contestataria, con representantes de un alto nivel intelectual, Heberto Castillo, Gilberto Rincón Gallardo, Ifigenia Martínez, y muchos otros. A la muerte de algunos de esos líderes, falleció el último reducto de la congruencia elevada a la política, la resistencia perdió fuerza, encaminándose erráticamente al desmantelamiento ideológico.

Con los años, el factor salinista que fragmentaría tanto al PAN, como al PRD, los unificaría fatalmente. Durante la controvertida elección presidencial del 2006, personajes identificados con la izquierda, jugaron un papel significativo, tal es el caso de Rosario Robles, de quien se dijo, colaboró intensamente con Carlos Ahumada, en la estrategia de difusión de los llamados video -escándalos. Lejos ya de la congruencia que la caracterizó durante algún tiempo, Robles cobró aquella factura, el resultado, un premio significativo, la poderosa Secretaria de Desarrollo Social, en el gobierno de Enrique Peña Nieto.

Pero el caso de Jesús Zambrano, es de vital importancia, para entender estos extraños comportamientos. Cuando se habló de alianzas PAN-PRD, la andanada de críticas no se hizo esperar, ¿Cómo dos partidos políticos, con proyectos tan dispares, pueden entrelazarse de tal modo? Uno, representativo de la derecha mexicana, el otro, a la sombra de un pasado que nace de la resistencia civil, frente al despotismo del sistema. La respuesta era más que clara, se trataba del poder por el poder, y desde luego, de cerrar el paso al candidato que realmente representaba una clara diferencia de proyecto, Andrés Manuel López Obrador.

Y el salinismo se hizo presente nuevamente. El institucionalismo banal de los partidos, demostró que la feroz derecha negada al cambio, no vive realmente en el PAN, sino en el propio PRD. Desde el PRD, se promovieron esas facciosas alianzas, que tanto han dañado a la democracia, con el visto bueno de Felipe Calderón.

Mientras tanto, el saludo de mano entre Ebrard y Calderón, parecía una tregua amistosa y solemne, que hubiera podido significar, el principio de un tórrido romance político, que afortunadamente (para algunos), no se concretó. Zambrano y compañía, desde su estrechez intelectual, allanaban el camino para una alianza, con miras a las elecciones del 2012, misma que tampoco tuvo lugar.

De todos modos, la suerte fue echada y fueron muchos factores. Uno el contubernio entre los actores políticos, la división del voto, como una táctica vital de la vieja clase en el poder, y también, la terquedad y falta de miras del propio López Obrador quien con sus caprichos, ayudó a cimentar la estrategia en su contra. Al final, ganaron los de siempre, pero ahora el botín era extenso, no solo el país, sus riquezas y la ignorancia de su gente, como un patrimonio incomparable, ahora también la izquierda en el bolsillo derecho del poder.

La izquierda de Zambrano, es la de Rosario Robles, una izquierda proclive a la negociación, a la traición. La izquierda de Zambrano, es la izquierda de Sosamontes, pero también se asemeja a la derecha de Diego Fernández de Cevallos. La izquierda de Zambrano, es la de René Arce, y Víctor Hugo Círigo, la de Ruth Zavaleta. Dichos personajes, han logrado silenciar a las bases de sus partidos, compartiendo la alfombra roja, con los nuevos jerarcas del poder.

La izquierda probó con sinsabores, que su lugar no está en los Institutos Políticos, sino en las bases, con la gente “de a pie”, pero también el PAN traicionó sus ideologías, permitiendo que muchos de sus grandes miembros, lo abandonaran sistemáticamente.

A la ciudadanía, le queda claro que los Partidos Políticos, parecen no defender sus intereses, ya que como nunca, son utilizados de escaños y escaparates, amén del poder presupuestal que ejercen. Mientras que Zambrano firma pactos y se pasea con el Presidente, el Movimiento Izquierda Alternativa, se prepara como el nuevo bebé de la partidocracia. Creado para enfrentar a MORENA, será un nuevo Partido Político, que tal vez reciba en su seno a un Zambrano expulsado del PRD (si es que sucede), como quiera, el maltrecho líder, ya ocupa un lugar en el corazón del actual Presidente de la República. Ese es Jesús Zambrano; esos son sus ideales.


* * *




Una Respuesta de La izquierda de Zambrano

  1. Luis Hernandez 24/12/2012 en 4:11 PM

    Como siempre Maestro nutriendo con entregas sesudas nuestro pasado inmediato- presente político con miras a un NO futuro con personajes políticos empantanados en la miseria infrahumana en la que tienen inmerso a LOS CIUDADANOS de este Rico-Pobre país de pacotilla… México el Pais de las Maravillas que solo sus gobernantes ven y publicitan con bombo y platillos, pero que nosotros los “de a pie” no logramos apreciar basicamente en nuestro mermado poder adquisitivo… So Be It

    Responder

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>

Anúnciate en Peñasco Digital

 

¿Quires anunciarte en Peñasco Digital?

Aquí puedes descargar nuestras tarifas.

Email de contacto: publicidad@peninsulardigital.com.