Mi carta de hoy

Alejandro Islas Galarza

Alejandro Islas Galarza

¡Hola, lector! El zafarrancho que ayer protagonizaron empleados y concesionarios de la Sociedad Integradora y Concentradora del Transporte Urbano de Hermosillo, a la puerta principal de Palacio de Gobierno, (N. de la R. – en Hermosillo) que dejó dos heridos y daños a ese monumento histórico, tiene varias y variadas lecturas.

Una primera observación, me hizo ayer un colega periodista…

–Es fuego amigo de la CTM, precisamente dos días después de la reunión del gobernador con la dirigencia estatal del PRI.

Los manifestantes que exigen el pago del subsidio al transporte urbano pertenecen a la CTM.

Esa organización obrera es filial del Partido Revolucionario Institucional.

Y es dirigida por Javier Villarreal Gámez, un personaje muy dado al juego sucio y la traición.

Todavía recuerdo cómo es que a espaldas de Guatimoc Iberri González, ordenó imprimir el logotipo de la CTM a una de las lonas de la campaña electoral por la Presidencia municipal de Hermosillo.

Decisión que molestó y mucho al entonces candidato priista.

Eso fue allá por el año de 1992.

El colega periodista continuó especulando…

–Puede ser también un mensaje de los priistas de Cajeme, molestos por la reunión del Chayo con el gobernador.

Vale señalar que de acuerdo a diálogos que se han dado en el Twitter, tanto Ricardo Bours como Faustino Félix Chávez, se molestaron y mucho por la reunión del lunes entre la dirigencia estatal del PRI y el gobernador de Sonora.

Que porque no los tomaron en cuenta, dicen que argumentan los cajemenses.

Cualquiera que sea el origen del zafarrancho, entre los que se encuentra el legítimo reclamo de los concesionarios al pago del subsidio a la tarifa del transporte urbano.

Queda claro que la afrenta que los transportistas le hicieron al Jefe del Ejecutivo Estatal, echa por los suelos lo poco ganado en el terreno del diálogo y la concordia entre la dirigencia estatal del PRI y el gobierno del estado.

Puede ser igual, un mensaje que le envían a Samuel Moreno Terán.

Compadre de Guillermo Padrés.

Y a quien señalan como el artífice del desayuno del lunes anterior.

Lo de ayer no tiene explicación, pues no es con violencia como se van a resolver los problemas que enfrentan, no solo los concesionarios del transporte urbano, si no muchos otros sectores productivos que requieren igual, de financiamiento.

Y tan no tiene explicación que al momento en que se inició la trifulca.

Ya se encontraba dialogando una comisión de los concesionarios con Edmundo Briseño, subsecretario de Asuntos Sociales del gobierno del estado.

Luego entonces ¿para que querían entrar a Palacio de Gobierno, el resto de los manifestantes?

Fue esa la razón del inicio de la confrontación entre los rijosos y los guardias de seguridad del edificio gubernamental.

Que como pudieron contuvieron a los manifestantes.

Dos de los manifestantes pudieron romper el cerco humano y se introdujeron a Palacio de Gobierno.

No lo hubieran hecho.

Los genízaros ya los esperaban y les dieron una santa paliza.

Ya existían causales violatorias al estado de derecho que “justificaron” a los guardias del orden agarrar de costal de boxeo a los ingratos manifestantes.

Esta situación generó que la turba humana se abalanzara contra los guardias de seguridad y a empujones logaron derribar el portón de Palacio de Gobierno.

Y con él se fueron años de la historia cultural de Sonora.

La violencia llegó al límite y los grupos especiales antimotines no aparecían para apoyar al frágil cerco humano de seis u ocho genízaros acreditados en la sede del Poder Ejecutivo.

Cuando llegaron las fuerzas del orden, igual no sirvió para maldita sea la cosa.

Los ánimos estaban caldeados.

Por fortuna la sangre no llegó al río.

Pero a punto estuvo.

Uno de los manifestantes dio cuenta de la paliza que a dos de sus compañeros le estaban asestando los guardias de seguridad de Palacio de Gobierno.

La turba humana se fue con todo e intento tumbar el portón de palacio.

Por fortuna no lo lograron.

En tanto una docena de patrullas de la Policía Estatal Investigadora y sus ocupantes entraron a palacio por la puerta trasera.

Llevarse detenidos a las dos personas con todo y la golpiza que recibieron.

Alguien se dio cuenta y dio el pitazo…

–Los quieren sacar por la puerta de atrás.

Y hasta allá se fue un numeroso grupo de manifestantes.

Impidieron que se los llevaran detenidos.

Y lograron que los dejaran en libertad. ¿Y la Ley? ¡Bien gracias!

Para entonces ya el palacio de gobierno, estaba acordonado por decenas de agentes de la policía.

Poco a poco la calma regreso a Palacio de Gobierno. El saldo:

Dos personas heridas.

Y el portón de Palacio de Gobierno, semidestruido.

En juego están 60 millones de pesos que reclaman los concesionarios.

Y que se les debe del subsidio a la tarifa de ese servicio.

En juego están los acuerdos políticos que pendían frágilmente entre el Jefe del Ejecutivo y la dirigencia estatal del PRI.

Encabezada por Jesús Rosario Rodríguez Quiñones.

Y que a simple vista, pareciera que alguien o muchos intentan echar por la borda.

¿Por qué si los dirigente del PRI dialogaron con el gobernador apenas el lunes anterior y dos días después empleados y concesionarios del transporte urbano van a y provocan una trifulca que bien pudo acabar en desgracia?

¿Quién ó quiénes están interesados en obstaculizar la voluntad de establecer puentes de comunicación, diálogo y negociación entre el gobierno del estado y el PRI?

Si bien es cierto el resultado electoral del domingo Uno de julio, le fue adverso a la meta que se había trazado el gobernador del estado.

No significa y no se justifica que por ello, se le quieran encaramar sus opositores.

Dudo mucho que pretendan someter al gobernador del estado.

Por justificada que sea la demanda.

El uso de la violencia no es la forma más indicada para exigir el pago que por 60 millones de pesos les debe el gobierno del estado.

Habría que recordar también, que el Estado es el Estado.

Y que con el poder legal conferido a las instituciones que lo conforman no se juega.

Luego entonces el Agente del Ministerio Público, debe proceder a consignar a quién ó quiénes violaron la Ley.

Los daños a Palacio de Gobierno es un delito que debe perseguirse de oficio.

La impunidad impero en la trifulca de ayer.

Hay a quienes por menos los meten al “bote” y pagan su correspondiente multa.

A estos rijosos no les hicieron nada, nadita de nada.

Los orangutanes del transporte, la agarraron incluso contra periodistas que cubrían ese bochornoso acontecimiento y que por desgracia fue noticia nacional.

En un video se observa a una persona que le da un manotazo al colega Felipe Larios, corresponsal del Diario Milenio.

Un tipo agredió verbalmente al colega Manuel Fernando López.

–No se vale que ataquen al mensajero, se quejaba el colega.

Ojala y por el bien de Sonora que esta situación no enturbie la sana relación que de inicio marcaron el gobernador Guillermo Padres y la dirigencia estatal del PRI.

Con todo y el berrinche de los priistas de Cajeme.

Y que calmen los ánimos de Javier Villarreal. Digo, yo nada más digo, que conste.

Pero esa es otra historia que en su momento abordaremos en estas líneas epistolares.

Como igual el tema de las expectativas que hay para Hermosillo en materia cultural y los potenciales directivos del Imcatur.

¿Entrará al quite Sergio Galindo? Ya veremos.

SESION EXTRAORDINARIA del Congreso del Estado.

¿Habrá presupuesto para el gobierno?


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