Mientras llega el “home port”
Hace unos meses en estas mismas páginas señalé mis dudas a la factibilidad de que Puerto Peñasco disponga de un Home Port en operación en los próximos años, y expuse que Puerto Peñasco debería volver a su real vocación fundacional. Fui correctamente contestado por uno de los promotores del citado proyecto (Sr. Reyel Taylor), y ahí quedó la cosa, puesto que no quise entrar en polémica con uno de los más prestigiados promotores del destino. Creo que en turismo, si todos queremos el bien de Puerto Peñasco, no debemos desgastarnos en discusiones estériles que le resten impulso a la promoción de nuestro puerto. Sin embargo, no debemos olvidar que en proyectos fallidos nuestro país ha tirado a la basura varias decenas de puntos de su Producto Interno Bruto, por falta de análisis de factibilidad de las inversiones. Ejemplos nos sobran; ¿alguien se acuerda de la Escalera Náutica?: Sí, los bancos siguen cobrando su financiamiento.
Decidido, por tanto, que el ejecutivo estatal lo va a impulsar en forma de millonarios recursos y de financiamiento, queremos sugerir mientras llegan tantos millones que nos pondrán al tú por tú con Fort Lauderdale y con Barcelona, que para ir preparando la plaza ante una inversión de tal tamaño (y llegar vivos, claro), aparten al menos un millón de pesos al año, y gastarnos cien mil pesos mensuales en promover algunas medidas que servirían para mejorar nuestra imagen, y que nos traerá más turistas.
1.- Un folleto en inglés, para que las Fuerzas Armadas, cuando detengan un coche con placas americanas, se lo entreguen al conductor, explicándole el objetivo de los operativos, intentando, al menos en papel, hacerles creer que es para su seguridad. Nuestros soldados (lamentablemente) apenas hablan español, mucho menos inglés. Ganaríamos mucho.
2.- Una charla a nuestros soldados explicándoles que un gringo de setenta años con su esposa de la misma edad no suele dar el perfil de narcotraficante cargando marihuana o armas en su maleta. Me tocó verlo. Lamentable.
3.- Una línea especial para turistas en los retenes. Que hagan esperar a los transportistas horas en filas absurdas es ya un problema. Que lo hagan con un turista, maldiciendo por las horas perdidas, son muchos problemas. Cuando llegue al otro lado lo contará a todos sus amigos y conocidos, ampliado y exagerado, y nos restará más turistas.
4.- Una coordinación publicitaria con ofertas de nuestros restaurantes y hoteles dirigidos a los habitantes de Phoenix, Tucson y Tijuana–San Diego. Dirán que son las fechas, pero Peñasco estuvo este fin de semana menos del 30% de ocupación, mientras Los Cabos estuvo al 70%.
Me imagino que nuestros restaurantes podrían en sus mesas libres (casi todas), ofrecer menús de 10 dólares; y nuestros hoteles en sus cuartos vacíos (70%), 25 dólares por persona en cuarto doble. Creo que una oferta de 100 dólares por pareja sonaría irresistible, incluyendo un bono de gasolina de 10 dólares. Eso mejor que nada.
Todo eso lo pueden dar cien mil pesos mensuales.

























