H. Ayuntamiento de Puerto Peñasco

Invade maíz transgénico cultivos del país

Marco Buenrostro.

Marco Buenrostro.

Tijuana, Baja California.- “Cuenta la leyenda que antes de los transgénicos existían cientos de variedades de máiz”. Marco Buenrostro, ex director del Museo Nacional de Culturas Populares de CONACULTA, autor de varios libros y, sobre todo, hombre de campo, abrió el debate la noche del pasadp martes sobre el maíz transgénico en México. A través de la iniciativa “Sin maíz no hay país”, el ilustre investigador dio una conferencia en las instalaciones de CECUT, en la que describió la importancia del cultivo de este cereal, tanto para el grueso de la sociedad como para las comunidades indígenas. El maíz es la base de la cocina mexicana y parte de la identidad de nuestro país. Por ello, la organización del evento invitó a los visitantes a una cata de platillos a base de distintas variedades del cereal.

Buenrostro alertó en su discurso del peligro de la invasión biotecnológica en México, a través de la contaminación, por la introducción de variedades transgénicas. El maíz no es un cultivo tradicional o con gran presencia en Baja California, pero, debido a las condiciones del clima en la entidad, se han desarrollado cultivos que son resistentes a ellas. Existen dos formas de adaptación: una selección natural, manipulada por el hombre con el paso de los siglos, y otra, “artificial”: a base de modificar científicamente el genoma (ADN) de las semillas. Según el conferenciante, a partir de esta última fórmula, compañías transnacionales como Monsanto, han desarrollado semillas fuertemente modificadas, capaces de crecer, reproducirse e incluso defenderse de las plagas. El maíz transgénico, al ser un cultivo “de polinización abierta” (lo que significa que los insectos y la acción del viento ayudan a fecundar las plantas separadas hasta por cientos de kilómetros), fecunda los cultivos del natural, “contaminando” el ADN de las plantas.

Maiz“Nos comemos el maíz que en Estados Unidos utilizan para dar de comer a los cerdos”. Casi todo el maíz que se cosecha en Baja California, es para forraje (se utiliza para la alimentación de ganado y aves), aunque también es consumido mayoritariamente por la población. En México, existían casi 250 variedades del cereal, pero la migración de los campesinos a la ciudad y la introducción de nuevas variedades, han acabado con muchos de las variedades y de los conocimientos ancestrales para su cultivo. “Mi abuelo podía mirar la luna y predecir los ciclos de la planta”, recuerda Buenrostro. “El campo en México ha tenido otro gran problema: el libre mercado, que des localizólos cutivos a China. Las reformas a lo largo de los años no han servido para nada, y hay científicos becados que trabajan para las multinacionales transgénicas”.

México se acaba cuando el maíz muere

Buenrostro dice no ser catastrofista, pero su discurso es de emergencia. El maíz de México está contaminado; las variedades autóctonas que llevaban creciendo más de 10 mil años en el país, ya se han cruzado con semillas producidas por Monsanto, y las consecuencias son impredecibles. En lugares del estado de Oaxaca, fue donde primero que se encontraron rastros de estas variedades “mutantes”, algunas con alteraciones y malformaciones. “No sabemos cómo puede afectar a los animales que coman semillas como la que contiene el gen “BT” (que actúa como un antibiótico), ni a los humanos. Para observar las consecuencias en las variedades autóctonas, sólo hay que mirar qué ocurrió en India”.

Monsanto es una multinacional que opera en casi todo el planeta. Se dedica a elaborar fertilizantes, fungicidas y herbicidas así como semillas modificadas genéticamente. En India ha logrado polinizar gran parte de las cosechas de algodón del país y ha introducido variedades como la “Terminator”, una semilla infértil. Además, parece que las pretensiones de esta empresa se encaminan hacia el reclamo de la propiedad de todos los cultivos que contengan la genética de sus semillas, a modo de impuesto o canon, creando así un monopolio nunca antes visto. El principal temor para los agricultores es que, una vez consolidada la invasión de estas nuevas genéticas, se necesitarán los productos de la misma multinacional que elaboró la variedad para lograr crecer y finalizar el cultivo. Los defensores de las semillas y los alimentos transgénicos afirman que el resultado será obtener productos más nutritivos y que no necesiten tantos cuidados, abriendo un nuevo horizonte al problema alimenticio mundial.


* * *




Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>

Anúnciate en Peñasco Digital

 

¿Quires anunciarte en Peñasco Digital?

Aquí puedes descargar nuestras tarifas.

Email de contacto: publicidad@peninsulardigital.com.