H. Ayuntamiento de Puerto Peñasco

Los gobiernos del fin del mundo

Aldo Fulcanelli

Aldo Fulcanelli

A escasos días en que se desató la fiebre por el supuesto “fin del mundo”, la tensión social aumenta luego de las medidas que gran parte de los gobiernos del orbe, adoptan, en detrimento de los derechos ciudadanos.

Las noticias se desbordan con imágenes de manifestaciones en España y Grecia, noticias sobre recortes presupuestales y desde luego, más impuestos. Mientras la cuenta regresiva del fin del mundo avanzaba sin mostrar novedad alguna, los gobiernos arremetían contra los ciudadanos con medidas impositivas, represión en las calles, y una enfermiza obsesión por privatizar, depredar,  desmantelar el patrimonio natural de nuestro planeta. Cuando es claro que se sigue una línea planteada desde los organismos económicos internacionales, hay que destacar que como nunca antes, los jefes de gobierno, alcaldes, y gobernadores, parecen enlazados fatalmente por las mismas medidas, tan desahuciantes; como socialmente criminales.

Destaca el caso del Presidente Socialista Hollande en Francia, cuyas medidas que implican impuestos del 75% para quien mantenga ingresos superiores al millón de euros, y recortes de hasta 33.000 millones, le han puesto en el banquillo de los acusados, y en el ojo de la prensa. Hay que decirlo, las medidas de Hollande, parecen afectar de entrada, a las empresas y ciudadanos que más poseen, blindando por lo pronto, temas como la jubilación a los 60 años, o el presupuesto a la educación.

En Grecia mientras tanto, cuando el gobierno enfrenta una terrible crisis económica que llegó a poner en entredicho su permanencia en la Unión Europea, se ha construido un muro de acero y hormigón de 10,3 kilómetros de largo en la frontera con Turquía. La decisión, fue motivada por el gran número de inmigrantes indocumentados que ingresan al país, en tanto el muro es vigilado día y noche, el Presidente Andonis Samarás, invita su país a fortalecer a un gobierno “de salvación”.

En Brasil las cosas no son diferentes. Cuando es bien sabido de la depredación a la que es sometida La Amazonia por los grupos agrícolas y ganaderos de la región, en el 2012 la Presidenta Dilma Rouseff, encabezó un enfrentamiento con su Congreso al vetar un Código Forestal, que pretendía flexibilizar las normas de preservación del bosque tropical más extenso del mundo. Presionada seguramente por organismos conservacionistas internacionales, la Presidenta de Brasil optó por bloquear según sus propias palabras, “todo lo que conduce a un desequilibrio social y ambiental”. Sin embargo, era claro que los diputados y la Presidenta de aquel país, parecían defender intereses distintos. El poderosísimo sector agroalimentario, logró movilizar a los congresistas brasileños a su favor, posibilitando que a futuro, el bosque pudiera ser explotado a su manera. Nuevamente los representantes sociales, olvidaron su origen ciudadano cediendo a los intereses del poder económico, algo que para nada es ajeno en América Latina.

El caso de México en la depredación de patrimonio cultural, es tan escandaloso como emblemático. En el año 2004, quedaba al descubierto la construcción de un Bodega Aurrera en el perímetro C de la zona arqueológica de Teotihuacán, declarada como Patrimonio Cultural de la Humanidad por la UNESCO. Según revelaciones del prestigiado New York Times, dicha construcción implicó sobornos millonarios, a funcionarios de distintos órdenes.

Nuevamente las cadenas transnacionales, en su interés por ganar tiempo y mercado, amenazaron la legalidad y el orden, con la complacencia de los gobiernos. Entretanto, la observación de Nuria Sanz, funcionaria del Patrimonio Mundial de la UNESCO era muy claro, “el Patrimonio Mundial que guarda América Latina, sufre presiones de proyectos en desarrollo de ordenación territorial y construcción de infraestructuras”, señaló. Dicha observación, englobaba también al Santuario Inca de Machu Pichu en Perú, y advertencias a Panamá, Honduras y Bolivia. Todo indica que los gobiernos, han obviado su función de árbitros reguladores, cediendo a los intereses de un mercado que en su hambre desmedida de dinero, depreda y corrompe todo lo que toca.

En el caso de la represión, el Gobierno de Oaxaca encabezado por Gabino Cué, ha sido objeto de múltiples críticas, sustentadas en su ríspida relación con los pueblos indígenas, quienes se negaron sistemáticamente al proyecto hidroeléctrico Paso de la Reina. El Consejo de Pueblos por la Defensa del Río Verde, integrada por dichos indígenas, interpuso en 2011 un amparo ante el Juzgado Primero de Distrito, con el argumento de que el Gobernador violaba su derecho de petición y audiencia, al no recibirlos tras 11 meses de solicitud.

Hace escasos días, trascendió en prensa nacional el desalojo de que fueron objeto los indígenas triquis desplazados de San Juan Copala, del propio Palacio de Gobierno Oaxaqueño. Los indígenas permanecían manifestándose en ese lugar, luego de rechazar la ayuda que Gabino Cué les ofreciera, atendiendo una recomendación de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos. No hubo entendimiento entre una y otra parte, el gobierno falló como interlocutor, reprendiendo (como excusa) la falta de higiene y seguridad. Los indígenas en su dicho, objetaban la traición de su gobernador, quien sin duda llegó al poder con la ayuda de sus pueblos, y este, solo atinaba a decir, “el Palacio no es un mercado y no lo vamos a permitir”. Irónicamente, el 4 de enero de 2013, el Gobierno de Oaxaca presumía, que su estado había sido seleccionado como sede del XII Congreso Mundial de Ciudades Patrimonio, “cuyo propósito es intercambiar conocimientos en materia de sustentabilidad, rescate e intervención de espacios públicos, para preservar la historia y cultura milenaria del Estado”; presumía el gobierno.

En el Distrito Federal, luego del mal sabor que dejara la represión ejercida por el gobierno a los manifestantes en la Toma de Posesión de Enrique Peña Nieto, Miguel Mancera apareció ya sin el tono condescendiente y amable que le caracterizó en campaña. El autoritarismo brillaba en sus ojos, cuando declaraba públicamente que en el Distrito Federal se respetaría la ley. Atrás quedo el sentido contestatario y abiertamente democrático de una ciudad que había disentido más de una vez contra su Presidente de la República, observando una sana independencia, a la par de programas de gobierno de primer mundo.

En su mente de “pretendido estadista modelo”, Mancera intercambió la palabra diplomacia como origen de una sana convivencia, por la de codependencia. Un gobierno de participación, construido entre ciudadanos y funcionarios, que tanto costo erigir, lamentara esas decisiones.

A la par del gobierno miope, y unilateral que Mancera pretende encabezar, el 2013 amaneció para los capitalinos con más ajustes a los impuestos. Las tarifas de agua, las cuotas de impuesto predial, los trámites para la emisión de licencias, concesiones para taxi, y multas, observaran esos ajustes.

Entre tanto, Chiapas, Sonora, Tlaxcala, Nuevo León o el Estado de México, en su caso, anunciaron Impuesto Sobre Tenencia, Sobre Nóminas, o contratación de más deuda.

Por otra parte, la Secretaría de Hacienda dio a conocer el primer aumento al precio de la gasolina del año. Siendo el más alto “gasolinazo” desde el 2009, el aumento prevé la cantidad de 11 centavos.

Ante este análisis, quedaría preguntarse, ¿se avecina el fin del mundo?, o en su caso, estamos ante el fin de un modelo económico que tras su fracaso, se aferra a la vida, toda vez que demostrara su insaciable unilateralidad.

Al enfrentar su caducidad, el capitalismo ha obligado a sus representantes (los gobiernos del mundo), a arrojarse como cancerberos contra sus ciudadanos, hiriéndoles de muerte con nuevos impuestos, y como ya se dijo, ajustes que parecieran tienen por fin orillarlos a la autoinmolación.

Cuando cientos de personas en el mundo veneran a los mayas, hoy sus descendientes se debaten en la pobreza y el abandono, compartiendo la suerte de tantos pueblos que no disponen de un héroe con pasamontañas que los defienda.

Pareciera que la conquista de América en lugar de concluir, ha cambiado de fase. Una frenética y peligrosa metástasis que siempre incluyó el desmantelamiento de la cosmovisión originaria de los pueblos. Una cruel sustitución de valores que parte de la codicia de quienes la promueven.

Este es el verdadero fin del mundo que tenemos frente a nosotros. El hombre sin ansias de seguir un camino que parece lleno de escollos, ha preferido refugiarse en la parafernalia y los rituales legendarios. Es una muerte lenta, triste, y bajo las manos de ese sistema asesino, parece ahogarse el último grito de libertad, no lo quiera Dios, no lo quiera la humanidad.

* * *




Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *


*

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>

Anúnciate en Peñasco Digital

 

¿Quires anunciarte en Peñasco Digital?

Pónte en contacto con nosotros: publicidad@penascodigital.com