H. Ayuntamiento de Puerto Peñasco

José Emilio,un escritor para todos

El poeta mexicano será recordado con un homenaje

Al celebrarse hoy el 75 aniversario del natalicio del escritor mexicano, fallecido el pasado 26 de enero, se recuerdan los hallazgos y las obsesiones del autor de Las batallas en el desierto, a quien se le rendirá un Homenaje Nacional en el Palacio de Bellas Artes.

Al celebrarse hoy el 75 aniversario del natalicio del escritor mexicano, fallecido el pasado 26 de enero, se recuerdan los hallazgos y las obsesiones del autor de Las batallas en el desierto, a quien se le rendirá un Homenaje Nacional en el Palacio de Bellas Artes.

Ciudad de  México.- José Emilio Pacheco (1939-2014) “es uno de los pocos poetas que ha hecho de la palabra escrita y de la palabra oral un solo verbo”, afirma el crítico literario Julio Ortega, amigo y estudioso de la obra del autor de Los elementos de la noche (1963).

“Le insufló a la escritura la temperatura de la voz y logró forjar para ésta una límpida objetividad”, afirma en entrevista vía correo electrónico el investigador de la estadunidense Universidad de Brown.

“Mientras otros poetas buscaron explorar la materialidad de la escritura en su espacio gráfico, Pacheco logró darle a lo escrito una calidad dicha. Sus poemas, por eso, respiran: la duración del verso se debe a la enunciación, al tiempo que duran las palabras en una frase; pero también laten: la música de lo oral se debe a los acentos, las pausas, el silabeo, las rimas”, explica.

Por esta razón, el especialista en literatura latinoamericana está convencido de que los poemas de Pacheco “son organismos vivos: respiran y laten, los decimos y nos dicen”.

El escritor peruano participará hoy en el Homenaje Nacional que diversas instituciones le rinden al poeta, cuentista, novelista, traductor, investigador y editor que exactamente hoy cumpliría 75 años, de no haber muerto el pasado 26 de enero.

En la Sala Miguel Covarrubias de la UNAM, institución en la que “esta figura central de la literatura mexicana” estudió, dirigió revistas y editó libros, se reunirán hoy a las seis de la tarde amigos, poetas, músicos e investigadores para revalorar la obra del Premio Cervantes 2009.

“Es verdad que la frescura de su palabra, de sus varias voces, entonaciones y dicciones, nos cautiva con su tiempo presente y duradero, incluyéndonos en su conversación. Habla, se diría, con nuestras propias palabras, y nos suma a la comunidad del diálogo”, agrega Ortega, quien viajó a México para participar en este homenaje.

“En un país donde el lenguaje se organiza como una pirámide de poder, Pacheco nos devuelve la dignidad de las palabras justas. Reconocemos en su lenguaje la fraternidad del habla recobrada, esa decencia de reconocernos en la temporalidad verbal, en su duración y su  promesa”, añade.

El profesor de literatura latinoamericana en Brown University desde 1989 narra que se escribía con Pacheco desde 1968, intercambiando libros y noticias. “Y en el verano del 69, en mi primer viaje a México, nos encontramos. Desde entonces hemos cultivado una amistad llena de pequeños grandes episodios, proyectos y lecturas.

“No hace mucho me dijo que, finalmente, su llamado ‘catastrofismo’ había sido corroborado por los desastres padecidos por México; pero que se había quedado corto, ya que la capacidad de violencia, mala fe y maldad era tal, que su escepticismo era ahora nostálgico y hasta tímido. Fue un testigo de descargo: nos liberaba de la culpa de los desastres para hacerlos nuestros y combatirlos mejor.”

Ortega conoció y consultó la biblioteca del autor de No me preguntes cómo pasa el tiempo(1970). “Nadie ha documentado más y mejor su propia lectura. Como la biblioteca de Don Quijote, la de José Emilio era un mapa de sus filiaciones, una geografía de su pasión literaria y aventura vital. Su apetito por los libros era proverbial.

“Hicimos varias expediciones felices en librerías y catálogos, y le envié libros recientes sobre sus temas más durables (el Modernismo, Oscar Wilde, T.S. Eliot, los poetas griegos…). A su vez, una vez me obsequió las Obras Completas de Alfonso Reyes. Tuve que mudarme para hacerle espacio a esa biblioteca deleitosa”, detalla.

El investigador, quien compartirá hoy una carta que le envío Pacheco, que para él tiene un significado especial, dice que el poeta trabajaba antes de morir en la traducción de los Cuatro cuartetos de Eliot.

“Aunque ya no se puede llamar ‘trabajo’ a una devoción de 40 años. He leído y le he comentado los borradores de varias etapas de esa labor. Un día tuve la certidumbre de que Pacheco había encontrado el único lenguaje equivalente a su dicción Isabelina: el habla barroca o barroquizante”, concluye.


* * *




Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>

Anúnciate en Peñasco Digital

 

¿Quires anunciarte en Peñasco Digital?

Aquí puedes descargar nuestras tarifas.

Email de contacto: publicidad@peninsulardigital.com.