H. Ayuntamiento de Puerto Peñasco

Una mirada a “La independencia femenina”

La liberación femenina es uno de los mayores logros de la sociedad

artindependenciafemenina DOS mayo 04 2014

Sin duda alguna la liberación femenina es uno de los mayores logros de la sociedad, es el núcleo de nuestra prosperidad repudiar y negar todo tipo de humillación y racismo ante cualquier grupo o individuo, celebrar la libertad es la delicia de cualquier país, el ser libres y sentir el amor con libre albedrío es la razón de vivir. No pretendo con éste artículo adentrarme en el profundo tema de la liberación femenina, honro profundamente a todas las mujeres que lucharon con su propia vida para que hoy yo pueda trabajar y disfrutar de múltiples derechos; más bien, anhelo invitarlo a asomarse por la ventana por la cual veo y formo mi propia opinión acerca de la independencia de la mujer y todo los cambios que observo y que estoy segura usted también lo hace, en las familias “modernas”.

El concepto de la libertad es muy subjetivo y su desarrollo puede ser interno y/o externo; en ocasiones se nos presenta donde menos lo esperábamos, como dice un proverbio chino, “Uno suele encontrar su destino en el camino que toma para evitarlo”. La mujer, en el afán de huir, de estar confinada únicamente a tener hijos, criarlos y encargarse rutinariamente de las labores de la casa, sin tener el beneficio de la queja u opinión al respecto, se volvió independiente, lo cual me parece perfecto, porque la mujer ahora demuestra ser tan capaz como el hombre para obtener cualquier trabajo, mantener un hogar, comprar una casa o dar estudios universitarios a sus hijos. Entonces, la libertad de la mujer ahora se encuentra adornada con la satisfacción del triunfo laboral y personal, pero sazonado en ocasiones, con la ausencia en la crianza de los hijos y el cansancio invasivo del cuerpo. Entonces la mujer, es internamente libre?; el hombre y la mujer son como un compendio de energía, la femenina y la masculina, y éstas necesariamente deben fluir en un mismo camino, pero cada una en su propio ambiente, es decir, algunas mujeres de hoy se quejan después de dar a luz tener que quedarse en casa para amamantar, cuando es lo que necesita el bebé, es lo que hacían plácidamente las mujeres de nuestro linaje, se olvidaban de todo a su alrededor saciadas en el placer de criar como una loba en su guarida. Con la competencia de querer ser más o mejor que los hombres, tener más bienes materiales y demostrar que somos capaces como ellos, la mujer ha sobrepasado su fuerza, la cual fue hecha para velar por las emociones de su familia, administrar un hogar, educar a los hijos, realizar trabajos de poca o mediana fuerza y mediar las situaciones, siendo un apoyo para su esposo; así como el hombre de nuestros antepasados cazaba animales para llevar comida a su casa, mientras la mujer cuidaba los hijos y recolectaba frutos.

El hombre y la mujer fueron creados para complementarse no para competir entre ellos, para formar un equipo no para imitarse, la mujer de hoy tiene la capacidad y el derecho para ser exitosa personal y profesionalmente, pero es importante un equilibrio, la claridad de la presencia de la mujer en el hogar es imprescindible para la salud emocional de los hijos, mientras más la mujer pretende sacar a relucir su fuerza masculina, más hombres femeninos habrá con menos fuerza y autoestima para luchar por su familia. Cuidando dicho equilibrio, en donde el hombre brinda seguridad a la mujer, ella podrá criar tranquilamente a sus hijos en los primeros años, los cuales son los más necesarios para su crecimiento adecuado. Esto no siempre es posible, sonará como un cuento de fantasía para muchas mujeres, quienes tienen que trabajar para dar de comer a sus hijos, sin embargo, no pretendo decir que la mujer se quede en casa, las mujeres somos muy necesarias para la vida laboral del mundo entero y también tenemos derecho a vivir nuestra propia vida, mientras más satisfecha esté una mujer, más familias felices habrá, no es tan importante el tiempo que se está con los hijos sino lo que hacemos o cómo compartimos con ellos cuando estamos juntos.

Sólo pretendo hacer una reflexión con lo que como sociedad estamos haciendo; si hay más delincuencia, algo está pasando en casa y qué es lo que ahora es diferente? pues que los roles entre hombre y mujer se están cambiando, claro, entre muchas otras razones, pero esa estoy segura, es una razón de peso. La compenetración de la pareja es la base para la familia y la familia lo es para la sociedad, no intento que regresemos al pasado, sólo que tomemos de él lo mejor para nuestro presente. Hagamos un equipo, el hombre necesita admiración por parte de su esposa y la mujer la protección de éste, de esa manera los hijos crecen con dicha armonía y en el mejor de los casos, con la presencia de seguridad del padre y la fuerza en el amor de la madre, y van completos a la vida.

El querer tener un mejor status económico en muchas ocasiones implica que ambos padres estén fuera todo el día, pero eso no es lo que necesitan los hijos, nuestras expectativas económicas crecen aceleradamente generación tras generación, pero el tiempo transcurre siempre de la misma manera y los hijos crecen, en ocasiones con lujos, pero también con necesidades muy profundas.

 


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