Cinco personas perdieron la vida, más de 20 resultaron heridas y cerca de 300 quedaron damnificadas tras el sismo de magnitud 5.1 que se registró la noche del sábado en la provincia de Chupaca, región Junín, en Perú.
Las labores de búsqueda, rescate y atención continúan mientras las autoridades mantienen la evaluación de los daños ocasionados por el movimiento telúrico.
El sismo ocurrió a las 9:24 de la noche y tuvo su epicentro en el distrito de Chongos Bajo, a una profundidad de 24 kilómetros.
La cercanía del epicentro con la superficie incrementó el impacto en diversas localidades de la zona. Entre las víctimas mortales se encuentran personas de 18, 68, 72 y 73 años, mientras las autoridades continúan con la verificación del saldo total de la emergencia.
Equipos del Centro de Operaciones de Emergencia Nacional, personal del Instituto Nacional de Defensa Civil, bomberos, policías, elementos del Ejército y brigadas de salud permanecen desplegados en las comunidades afectadas para realizar labores de rescate, atención médica y la Evaluación de Daños y Análisis de Necesidades (EDAN).
Las familias que perdieron sus viviendas fueron trasladadas de forma temporal a la Plaza de Armas y a un complejo deportivo del centro poblado de Compuya, donde reciben apoyo humanitario.
Las autoridades regionales instalaron carpas y distribuyeron frazadas, alimentos y otros insumos para atender a la población afectada.
La Dirección Regional de Salud también movilizó ambulancias del Servicio de Atención Móvil de Urgencia (SAMU) con personal médico y brigadistas para brindar atención a las personas lesionadas.
Las evaluaciones preliminares muestran daños en viviendas construidas con adobe y quincha, materiales que presentaron mayor vulnerabilidad durante el sismo. También se reportaron grietas en aproximadamente 100 metros de carreteras; sin embargo, los accesos hacia la zona del epicentro permanecen abiertos, lo que permite el ingreso de maquinaria, personal de emergencia y ayuda humanitaria.
Entre los inmuebles afectados también se encuentra la iglesia de Canicruz, ubicada en Chongos Bajo, donde la cruz con más de cinco siglos de antigüedad presentó daños tras el movimiento telúrico. El sismo fue percibido en distintos municipios de la provincia de Chupaca y sus alrededores, mientras habitantes de varias comunidades permanecieron en espacios abiertos ante el temor de nuevas réplicas.







