Hasta un 40% del valor de cada cabeza de ganado, equivalente a alrededor de 10 mil pesos, es lo que está perdiendo el sector ganadero en Sonora, al no poder exportar hacia Estados Unidos debido al cierre de la frontera, informó Juan Ochoa Valenzuela.
El presidente de la Unión Ganadera Regional de Sonora (UGRS) detalló que, pese a que en la entidad no se cuenta con casos de gusano barrenador, las autoridades estadounidenses no han levantado el bloqueo.
En ese sentido, añadió que eso representa que se tenga una mayor comercialización de la carne en el mercado nacional, algo que ha ayudado, sin embargo, el impacto económico es considerable, pues señaló que el sector ha dejado de percibir alrededor del 40% del valor de sus animales al no poder exportar.
Precisó que, más que pérdidas directas, se trata de ingresos no obtenidos, debido a que el mercado nacional ha mantenido cierta estabilidad.
Detalló que el año pasado dejaron de exportarse aproximadamente 100 mil cabezas de ganado y en el presente año no se ha concretado ningún cruce, lo que representaría una reducción estimada de 350 mil cabezas.
El gusano barrenador
Por otro lado, Ochoa Valenzuela afirmó que el cierre de la frontera de Sonora con Estados Unidos para la exportación de ganado podría responder a una decisión política más que técnica, al asegurar que las autoridades mexicanas han cumplido con todos los protocolos sanitarios relacionados con el control del gusano barrenador.
El dirigente del sector ganadero sostuvo que, aunque se han realizado las acciones exigidas por autoridades sanitarias, la reapertura del cruce fronterizo depende de la voluntad política del gobierno estadounidense.
Señaló que ambos países trabajan en estrategias para contener la propagación del parásito, como la producción y dispersión de mosca estéril.
“De hecho, en México se prevé que la planta de Chiapas inicie operaciones en junio, mientras que Estados Unidos ya cuenta con una planta dispersora y proyecta concluir otra de gran capacidad hacia finales del año”, externó.
El dirigente de la UGRS destacó que el ganado destinado a exportación cumple estrictos protocolos sanitarios, por lo que no representa riesgo de contagio del gusano barrenador.
Respecto al panorama sanitario nacional, indicó que el problema del gusano barrenador persiste como una situación propia de la naturaleza del parásito, aunque aseguró que ha sido atendido de manera adecuada y que en el norte del país se ha logrado contener su avance mediante acciones preventivas.
Por último, el líder ganadero mencionó que el sector sigue analizando alternativas para enfrentar el cierre fronterizo, entre ellas el desarrollo de un parque ganadero industrial orientado a la exportación de carne, proyecto que ya cuenta con recursos estatales y federales, y que podría fortalecer la economía ganadera regional ante las restricciones comerciales.







