La Oficina de Investigaciones de Seguridad Nacional de Estados Unidos (HSI) reiteró este lunes la recompensa de hasta 10 millones de dólares por cada uno los los hijos de “El Chapo”: Iván Archivaldo Guzmán Salazar y Jesús Alfredo Guzmán Salazar.
La cantidad es a cambio de información que contribuya a su localización, arresto y posterior condena en territorio estadounidense.
La agencia los identifica como integrantes de “Los Chapitos” y los mantiene entre los principales objetivos de sus investigaciones.
En la publicación difundida por la dependencia federal, ambos son señalados como personas “armadas y peligrosas”.
El cartel oficial indica que los hermanos heredaron parte de la estructura de narcotráfico vinculada a su padre, Joaquín “El Chapo” Guzmán Loera, y permanecen prófugos tras la detención de otros integrantes del grupo.
Las autoridades estadounidenses también exhortaron a la población a no intentar detenerlos y, en su lugar, proporcionar información a los canales oficiales.
De los cuatro hijos de Joaquín Guzmán identificados públicamente por las autoridades como parte de la estructura sucesora de la organización criminal, dos enfrentan procesos judiciales en Estados Unidos: se trata de Ovidio Guzmán López, conocido como “El Ratón”, y Joaquín Guzmán López.
Mientras tanto, Iván Archivaldo Guzmán Salazar y Jesús Alfredo Guzmán Salazar continúan prófugos y forman parte de las prioridades de las agencias federales encargadas de combatir el narcotráfico.
La difusión del nuevo cartel ocurre después de que, en abril de este año, las autoridades estadounidenses reforzaran la búsqueda de ambos mediante la actualización de sus fichas de localización y la difusión de información relacionada con sus actividades.
Las investigaciones los vinculan con la organización conocida como “Los Chapitos”, señalada por autoridades de México y Estados Unidos por su presunta participación en el tráfico internacional de drogas, incluido el fentanilo.
Las investigaciones también incluyen expedientes en los que Jesús Alfredo Guzmán Salazar es señalado por su presunta participación, junto con otros integrantes de la organización criminal, en hechos relacionados con la captura, tortura y asesinato de dos agentes federales de la entonces Procuraduría General de la República.
Esas acusaciones forman parte de los casos abiertos por las autoridades estadounidenses.
El monto de la recompensa ha aumentado durante los últimos años. En 2022 se ofrecían 5 millones de dólares por información que permitiera ubicar a cada uno de los hermanos. En 2023, el gobierno de Estados Unidos duplicó la cantidad a 10 millones de dólares, cifra que permanece vigente y que el HSI volvió a difundir para reforzar la búsqueda de quienes continúan entre los fugitivos más buscados por las autoridades federales.







