El Gobierno de Sonora puso en marcha una estrategia científica para rescatar al guajolote silvestre nativo, una especie clave para el equilibrio ecológico de la sierra, mediante una alianza con la Universidad de la Sierra (Unisierra).
A través de la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Recursos Hidráulicos, Pesca y Acuacultura (Sagarhpa), el proyecto busca frenar la disminución de esta ave —particularmente del guajolote de Gould (Meleagris gallopavo mexicana)— y promover su recuperación en hábitats naturales.

Tecnología, ciencia y estudiantes en acción
Como parte del programa, Sagarhpa entregó una incubadora especializada para la reproducción de huevos de guajolote silvestre en el campus de la Unisierra, ubicado en Moctezuma.
Este equipo permitirá impulsar la reproducción controlada de la especie, involucrando directamente a estudiantes y docentes —principalmente de Biología— en procesos de incubación, crianza y posterior liberación en zonas aptas.
El centro de incubación se convierte así en el eje operativo del proyecto, donde nacen los ejemplares que posteriormente serán reintroducidos en la sierra.

¿Dónde se está repoblando?
Las acciones se concentran en municipios estratégicos de la alta sierra sonorense, donde aún existen condiciones ecológicas favorables:
- Yécora
- Nácori Chico
- Bavispe
- Huachinera
Estas regiones cuentan con bosques de pino y encino, fundamentales para la supervivencia del guajolote, así como con Unidades de Manejo para la Conservación de la Vida Silvestre (UMA), donde se monitorea su desarrollo.
Una especie en riesgo… pero en recuperación
Históricamente abundante, el guajolote silvestre ha sufrido una drástica reducción, incluso llego a extinguirse en territorio estadounidense a principios del siglo pasado, por tres factores principales:
- Pérdida de hábitat: la tala y deforestación eliminaron árboles clave para su refugio
- Cacería ilegal: su valor como trofeo lo convirtió en blanco de explotación excesiva
- Condiciones climáticas y sanitarias: sequías y enfermedades aviares afectaron su reproducción
Ante este panorama, el proyecto busca revertir el daño con un enfoque científico y sustentable.

Clave ecológica y motor económico
La recuperación del guajolote no solo tiene impacto ambiental, sino también económico.
En el ecosistema, esta ave actúa como dispersora de semillas, mejora la calidad del suelo al escarbar y forma parte de la cadena alimenticia de depredadores como pumas y jaguares.
En paralelo, su presencia fortalece la economía rural mediante la cacería deportiva regulada, generando ingresos para comunidades serranas bajo esquemas legales y sostenibles.
El Gobierno estatal de Sonora subrayó que este modelo de repoblamiento combina investigación, participación académica y manejo ambiental responsable, con el objetivo de recuperar una especie emblemática y fortalecer la biodiversidad en la sierra sonorense.







